Siganme los... No importa, sólo siganme.
10.12.2010
Todo bien. Yo puedo entender que la gente tenga problemas. Porque yo también soy gente y tengo problemas (un par nomás eh). Puedo entender esas ganas de tirar el mundo por la ventana, de odiar a cualquier persona que se te cruce en el camino, y quizás esas ganas de acuchillar o estrangular a todos (ojo, el último nunca me pasó, pero puede haber algún desquiciado lunático al que le ocurra). Puedo entender, puedo entender. Pero me cansé. ¿Por qué fumarme el mal humor de los demás? mientras que, cuando a mí se me ocurre mirar con cara de ojete a alguien, soy criticada y juzgada por la multitud con frases que ENCIMA me hacen sentir culpable por lo que estoy haciendo. Y yo no estoy haciendo nada, simplemente quiero mirar el mundo con cara de ojete, porque tengo mis problemas, porque soy gente, como vos ¿entendés?. Pero no, no entendés. Entonces prefiero alejarme del planeta, mientras mis problemas se transforman en un nudo en la garganta que no sé cómo desatar (ese maldito nudo de siempre), y se va haciendo cada vez más grande, y de alguna u otra forma necesita ser descargado. Pero no puedo, porque cuando me decido a descargar mi ira soy vista como una loca, es que siempre soy tan pasiva y sonriente que no molesto a nadie. Soy mejor así, no importa lo que en verdad sienta, ni las cantidades de angustias y nudos que tenga que sostener en la garganta. Es mejor quedarme con mi sonrisita hipócrita sin joder a los demás. Y ¿sabés qué? me cansé.
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